Las patas de tu perro dicen mucho más de lo que creés sobre su salud y sus emociones. Aunque solemos prestarle atención a las orejas o al movimiento de la cola, las extremidades y almohadillas de los caninos guardan señales clave que todo dueño debería aprender a interpretar para garantizar el bienestar de su mascota.
Existen tres comportamientos comunes que revelan su estado físico y mental:
- Dar la pata de forma insistente: No siempre es un truco aprendido para pedir comida. Cuando un perro te apoya su pata suavemente y te mira de forma fija, suele ser una demostración de afecto o una búsqueda activa de atención, contención y seguridad ante una situación estresante.
- Lamerse o morderse las almohadillas: Si este comportamiento es repetitivo, es una señal de alerta. Puede indicar que sufre de alergias alimentarias, dermatitis, picaduras o que tiene algún elemento extraño clavado. También suele ser una vía de escape para canalizar la ansiedad o el aburrimiento.
- Sudoración en la base de las patas: A diferencia de los humanos, los perros no transpiran por la piel, sino que regulan su temperatura a través de las almohadillas y el jadeo. Si notás que deja huellas húmedas en el suelo en un día que no hace calor, es un indicador directo de que está atravesando un momento de mucho estrés, miedo o nerviosismo.